EL PAÍS - Alicante - 18/04/2009
2009-05-06
El fiscal de Dénia condenado por maltrato pide la baja
EL PAÍS - Alicante - 18/04/2009
2008-08-30
La Vida es Bella
CRISTINA TENAS ROSELL Palma de Mallorca 19/08/2008
En la película de referencia, Roberto Benigni nos presenta a un protagonista llamado Guido, padre y esposo, dispuesto a morir por la vida de quien ama, y con una suficiente fuerza física y emocional como para hacer ver a su pequeño hijo lo que era el campo de concentración nazi como un juego, igualmente así se muestran muchos padres en nuestra España "igualitaria" y "democrática" en la que los hombres son despojados tras el divorcio, de todo bien incluyendo el contacto con sus hijos, que no siempre el amor. Pues el amor va más allá, y no siempre es manipulable, aunque si lo son los recuerdos de la más tierna infancia.
Padres que, en circunstancias ocasionalmente infrahumanas y en todo caso como meros visitadores quincenales de sus hijos, pretenden, para quitar hierro al asunto, mostrar a los nenes una realidad "igualitaria" que no es. Y mientras están inmersos en la más profunda de las depresiones, dificultades económicas y anímicas muestran a sus hijos un mundo en Technicolor que oculta el decaimiento y claroscuro que se apodera de ellos cuando retornan a su retoño a los brazos de su madre.
La eterna discusión sobre si la custodia debe o no ser compartida parece no tener fin. La negación de la manipulación de los menores a manos del progenitor custodio es idéntica a los que, volviendo a la magnífica obra de Benigni, niegan la existencia y evidencia del holocausto nazi.Pero la negación de la evidencia no da la razón por más que se empeñen gritando y manipulando las partes interesadas en ello. La razón solamente la da el tiempo. Y los niños, siempre hemos necesitado tener papá y mamá. Ánimo a todos los "Guidos" que desde su particular holocausto luchan por la superviviencia propia y la de la salud mental y emocional de sus pequeños.
2008-08-29
Su artículo digital en DIARIO DE MALLORCA: Madre e hijos
Estimado Sr. Eduardo Jordá:
DONDE COÑO ESTA LA MADRE.
2008-06-01
¿Hombres discriminados por las nuevas leyes?
27 de mayo de 2008
El Parlamento catalán estudiará en breve cambiar las leyes que rigen en la actualidad los divorcios. Ahora, en el 97 por ciento de los casos, la custodia de los hijos se concede a la madre. Es la tónica habitual, mientras que se contempla la custodia compartida como una excepción.
La Ley de Violencia de Género, cuestionada
Hasta 187 jueces han presentado cuestiones de inconstitucionalidad a la Ley de Violencia de Género. Según esta norma, se aumenta en el Código Penal las penas a los hombres en los casos de malos tratos. Argumentan que, si una mujer maltrata a un hombre, recibe un castigo menor.
Es el artículo 153.1 del Código Penal -modificado por la Ley de Violencia de Género- que permite elevar las penas de prisión para los agresores varones. Los cambios se han producido, porque, en la actualidad, el 95 por ciento de los detenidos por maltrato son hombres.
El desamparo y la desesperación del padre
http://www.noticiaslocales.org
Hombres, como Ramón Herrera, denuncian su complicada situación. Por Luis Fernández
En casos de separación y divorcio la ley otorga, por norma, la custodia de los menores a la madre.
De todos son conocidas las consecuencias negativas que para los hijos tienen los procesos de separación y divorcio en un país como España, en el que, por norma, la guardia y custodia exclusiva de los menores recae en las madres. Una generalización que, evidentemente, perjudica a los niños, sobre todo, teniendo en cuenta que cada familia es un mundo y, por tanto, la legislación no debería aplicarse cual plantilla estándar en todos los casos. Pero la apabullante lentitud de la justicia no permite personalizar la ley y de ahí surge el estereotipo del hombre como individuo sin interés alguno por el bienestar de sus hijos, dejando todo el peso de la crianza sobre las madres por ese derecho, al parecer, natural e intransferible que se le presupone a la persona que engendra. Aunque la realidad es bien distinta, porque buena parte de los hombres se salen de ese típico tópico antes definido manteniendo una lucha diaria por la custodia compartida de los hijos, al tiempo que se enfrentan a un desamparo legal y, además, a su propia desesperación.
La madre no cumple
Más de tres años lleva Ramón Herrera García al frente de su particular odisea desde que decidió poner fin a su anterior relación, la misma que le dio una hija de, ahora, 13 años y a la que no ve desde el pasado mes de enero. Y es que, según cuenta no se está cumpliendo el régimen de estancia y comunicación con el menor (mal llamado régimen de visitas). Por eso en octubre del pasado año acudió a la justicia con el fin de que la ley obligase a su ex pareja a efectuar el acuerdo. Tras conseguir una ejecución forzosa por el periodo de tres meses, Herrera asegura no haber faltado a ninguna de las citas programadas por el juez (martes y jueves y fines de semana alternos) en un virtual punto de encuentro fijado en el Centro Comercial El Paseo, ante la ausencia de una infraestructura propia en el municipio portuense.
De hecho, Ramón dispuso de una autorización del jefe de su empresa para poder salir una hora antes del trabajo y llegar a tiempo a la hora establecida. Los tres meses, y los siguientes hasta la fecha, trascurrieron mientras que Herrera comprobaba como, tampoco, se cumplía la orden del juez a rajatabla. Denuncia tras denuncia, pocas pruebas le sirven a este padre para demostrar que asistió, y asiste, a cada encuentro con puntualidad británica, teniendo en contra la palabra de la madre que asevera que son ella y su hija las que sí están en todas las ocasiones pero Ramón no. No obstante, ocurrió todo lo contrario el pasado martes 27 de mayo cuando Ramón acudió a las siete de la tarde al sitio designado y pudo comprobar, ante la presencia de un testigo y de este medio de comunicación, como, una vez más, su hija no aparecía.
Casi dos horas de repetitiva espera que aumentan la desesperación y el desamparo de un padre que sigue luchando, simplemente, por poder disfrutar de su hija. Ni una llamada recibió Ramón para escuchar una de las tantas excusas que la madre que no cumple la ley ya le ha puesto en varias ocasiones.
"APIF" El lema principal de esta asociación es "el mejor padre son los dos padres"
SAP, un mal que afecta a los menores que sufren una separación conflictiva
Los afectados reclaman más medios para el juez, un equipo psicosocial y puntos de encuentro para el municipio.
Casos como el de Ramón Herrera García hay muchos en todo el territorio nacional, pero concretamente en El Puerto de Santa María, tal y como denuncia este padre, miembro de la Asociación para la Protección Integral de la Familia (APIF), existe "un maltrato institucional por parte de la Junta de Andalucía que deja sin medios al juez, sin un equipo psicosicial, sin puntos de encuentro y con saturación de expedientes".
En este sentido, para Herrera resulta "demencial que en tres años la Consejería de Justicia y Administración no haya sido capaz de poner a disposición de las familias en conflicto un equipo técnico psicosocial".
Y es que la justicia es lenta en el municipio portuense, como en el resto del país, y en los, aproximadamente, dos años que supone una apelación los menores llegan a sufrir el llamado Síndrome de Alienación Parental (SAP), como, según apunta, es el caso de la niña de Ramón, porque "los hijos no esperan".
No obstante, Ramón García continúa "confiando en la acción de la justicia para que proteja a mi hija de las secuelas que le está produciendo todo este proceso".
SAP
El Síndrome de Alienación Parental supone el desprecio del hijo hacia uno de los progenitores, generalmente el padre, concluyendo en un maltrato psicológico
Los niños con padres con separación traumática, debido a la lucha por la custodia compartida, suelen aprehender el Síndrome de Alienación Parental. Un mal gradual por el que, al estar privados del cariño de uno de sus progenitores (generalmente el padre), comienzan a proyectar un desprecio desmedido por los mismos, inculcado, normalmente, por la madre.
Entra en juego aquí un posible maltrato psicológico para con los hijos que termina por desestabilizar la vida del menor. Además, ese mismo y supuesto maltrato acaba por perjudicar a la parte afectada como consecuencia del SAP que padece el menor y, en este y en la mayoría de los casos, el padre se siente, también, maltratado psicológicamente. Una situación que se agrava cuando, como en el caso de Ramón, se solicita ayuda a las administraciones públicas y se le es rechazada por argumentos discriminatorios.
En definitiva, estas situaciones otorgan un total descrédito a la justicia que no fomenta esa igualdad por la que tanto se lucha en estos tiempos y que no es capaz de permitir el derecho de un padre a serlo.
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Asociación por la Protección Integral de la Familia - Cádiz "APIF-CADIZ"
Nº Registro de Asociaciones Andaluzas 11/1/8188
E-mail contacto: apif-cadiz@hotmail.com
Web: http://apif-cadiz.iespana.es
2008-04-27
Un detenido por malos tratos se suicida en los calabozos del juzgado de Fuengirola
2008-03-20
LA OTRA VERDAD SILENCIADA
Con "La otra verdad silenciada" D. Francisco Serrano Castro, Juez de familia del juzgado Nº 7 de Sevilla vuelve a poner el dedo en la llaga sobre suicidios é inmigración para una vez más decirles a nuestros dirigentes que se equivocan, y se seguirán equivocando hasta que aprendan a oír a las voces expertas de profesionales de tanta alta envergadura.
El artículo:
LA OTRA VERDAD SILENCIADA
En lo que va de año, me han alarmado varias noticias, que han pasado sin pena ni gloria, por no haber transcendido o haber merecido un breve comentario en la prensa local. En primer lugar destacar que las seis mujeres víctimas de violencia machista, lo han sido por extranjeros, lo que lejos de ser una referencia xenófoba y racista, viene a confirmar el criterio de que la educación en el valor de la igualdad aún no ha alcanzado a los inmigrantes de otras culturas, sin perjuicio de que esa macabra realidad se utilice para arremeter contra el resto de la población masculina a la que los ultra ortodoxos del falso progreso no tienen, eso sí, ningún rubor en discriminar por el hecho de ser sospechosos, dada su condición de padres, compañeros, maridos, exmaridos o novios.
Luego también casi se ha ignorado, como tantos otros, el caso del padre, guardia civil, que se suicidó en Ayamonte cuando fue a ser detenido tras ser denunciado por su esposa con quien había mantenido una discusión. Sin conocer el alcance de la supuesta agresión, lo cierto es que cualquier persona normal se percata de la tragedia que ha provocado un incidente que, aunque injustificable, ha terminado literalmente con una vida y una familia. Y de esos, cientos. En Sanlúcar de Barrameda, una señora asesina a puñaladas a su marido, y por supuesto no se trata de un acto de violencia de género pues él era un hombre. Por último la semana pasada, en Sevilla, una chica le raja el vientre a su novio en plena calle, dejándole las tripas al aire. A lo peor si sobrevive le acusen a él de maltrato pues, antes, ella dice que le había insultado. En fin, un despropósito, una aberración que genera una nueva y preocupante desigualdad, que es el germen de la violencia, porque ya se sabe que el que siembra vientos recoge tempestades, lo que, probablemente le importe un pimiento a quienes tienen la exclusiva de aprovecharse de esa triste cosecha humana.
FRANCISCO SERRANO CASTRO